lunes 13 de agosto de 2007


Y otra vez de vuelta de un pequeño viaje de dos días, esta vez a Nagoya, tercera ciudad en habitantes de Japón, y última paliza de sudar y subir escaleras y cuestas. Terminamos nuestra última, por ahora, etapa de viaje cultural, y con esta se nos marcha Luis de vuelta a casa, así que vamos a notar su falta en el blog, aunque seguiremos intentando actualizar, aunque sea con locuras amarillas gallegas.


Tal como estaba previsto, en este viaje, nos acompañó Masa, nuestro amigo japonés, que nos hizo de guía por la ciudad, y nos explicaba todas aquellas cosas que se veían en su idioma y que a nosotros no nos llegaba para nada.

Ya en la estación, decidimos ir a comer a un sitio típico de Nagoya, un restaurante donde entre otras cosas nos pusieron carne con salsa de miso, especilidad de por allí, y muy sabroso. Haciendo un poco de tiempo, nos fuimos al castillo de Nagoya.

Este castillo fue bombardeado durante la segunda guerra mundial, y casi piedra a piedra, lo reconstruyeron para que perdurara. El trabajo, impresionante, y el museo que han montado en el interior está muy completo, lleno de katanas, armaduras y recreaciones de casas y calles desde los siglos XV y XVI. La verdad es que era impresionante verlo en directo, y con la ayuda de Masa, nos aclaramos mucho más.



Además, dio la casualidad de que estaban haciendo una fiesta de verano donde había muchísimas familias reunidas, se habían montado casetas como de feria y cenaban sepia a la brasa todos juntos, mientras al fondo, en un escenario, había gente bailando con música tradicional, mientras abajo, más de doscientas personas seguían los pasos. Tipo "sevillana japonesa", pero en tranquilito, vamos.


Al día siguiente, nos fuimos bien pronto al castillo de Inuyama, considerado por los japoneses como uno de los cuatro castillos más importantes de Japón.
Este sí que aguantó la guerra, y se mantiene como entonces. Por dentro puedes subir hasta arriba del todo, paseando (siempre descalzo) por las escaleras más endiabladamente empinadas que he visto nunca. También su museo, un poco más sencillito, pero entrañable.




















Y deprisa corriendo, de vuelta al centro de Nagoya, pillar un bus y plantarnos en el museo de Nagoya, con unos parques preciosos alrededor y cuidadísimos. Detalle curioso: los baños no están limpios, están nuevos, pero siempre nuevos, vamos. Y la taza tiene al alcance de tu mano cuando estás sentado, un botoncito que hace que suene simulado el sonido del agua cayendo, así es más educado si tienes que realizar alguna necesidad que no sea demasiado silenciosa. Tenemos vídeo, pero lo pondré más adelante, no os preocupéis.




Y después de doce trenes bala en siete días, acabamos en Tokio, recogiendo a Emilio y Leandro y yendo a cenar a un restaurante chino, donde puedes tomar, entre otras lindezas, escorpiones y larvas de gusano de seda fritas. Una maravilla. Nosotros decidimos ser un poco más "estándar" y no nos pedimos nada de eso. Pero bueno, sabemos dónde está y cómo llegar.

Ahora empieza una nueva semana.Iremos contando cosas. Un abrazo!


PD: Os ponemos un par de fotos de Hiroshima, que ya las hemos podido sacar.


sábado 11 de agosto de 2007

De vuelta de Hiroshima y Osaka

Tras dos dias viajando por el país, hemos vuelto al punto de partida, Tokio. Antes de nada tenemos que pedir "disculpas" porque no vamos a poder poner fotos por ahora del viaje a Hiroshima y a Osaka puesto que, nos hacen falta varios componentes, un cable para la camara, y un adaptador de tarjetas MMC. Pero tranquilos, tenemos un buen catalogo de fotos de las que ir tirando.

El viaje a Hiroshima nos lo hemos hecho en 5 horitas, con parada en Osaka de una media hora, más o menos hay 700 kilometros, hemos ido primero a esta ciudad para poder parar a la vuelta en Osaka y verla también.


Hiroshima es una ciudad especial, no tiene mucho que ver con Tokio, de día parece a veces incluso triste, como muy cerrada. Sabíamos perfectamente dónde teníamos que ir al llegar a la ciudad.......al hotel capsula. Debiamos ir alli para saber donde estaba y poder dejar las cosas ( mochilas, etc...). El hotel estupendo, las capsulas son geniales, tienes de todo dentro, enchufes, respaldos acolchados, varias mantas, tele, despertador, etc..... Tenía duchas y lavanderia. En general, muy recomendable, lo curioso era la zona en la que se encontraba y los panfletos de publicidad que, Berto, encantado, escaneará oportunamente cuando llegue a Valencia.


Una vez hecho todo esto, nos dirigimos al meollo del asunto, donde cayó la bomba. En cuanto llegas a la zona, lo único que sigue en pie es un edificio, que antaño era enorme y que ahora quedan unas pocas paredes y una cúpula. El resto de edificios volaron por los aires. Lo poco que se conserva, esta en el museo de Hiroshima que está muy cerquita. Así que paseando por el parque y viendo la la plaza donde está la llama de la paz, llegamos al museo.

Ahí si que se veia todo explicado perfectamente, podías ver trozos de muro, botellas deshechas, recreaciones de cómo cayó la bomba......hasta podías ver miembros de gente allí expuestos........la verdad es que impactaba ver alguna lengua o brazo destrozado por la radiación. Duro......pero hasta los niños estaban alli, aprenden todo desde pequeños.

Tras todo esto, vuelta la capsula, a dormir para poder levantarnos por la mañana e ir a Osaka.

Osaka es una ciudad muy distinta, después de lo que nos gustó Hiroshima, la experiencia no fue tan satisfactoria. Nos fuimos al Castillo-Museo de Osaka. Como todo que se precie en este pais es cuesta arriba. Sol de justicia, mochila en la espalda y pa'lante. Llegamos, fotos de rigor, castillo alucinante por fuera pero la "decepción" estaba dentro, la parte interior estaba restaurada pero era todo falso. Habia ascensor, escaleras, pantallas de plasma, algo que no cuadraba por mucho poder e influencias que tuviese el shogun de la zona.

Por la tarde fuimos a una especie de placita, con dos templos chiquitines que estaban rodeados de cientos y cientos de velas que la gente ponía allí para venerar a su gente. Esta fue la mejor parte de Osaka, porque solo se hace de noche, y hay muy buen rollo, la gente parece que va a una fiesta.
Luego de vuelta al hotel, y qué hotel!!!!!! Aire acondicionado, ducha con baño, cocina, tele de plasma ( de pago claro ) y water con su mando y botoncitos que te hace de todo. Genial!!!!!

Y hoy, de vuelta a casa de Emilio, cansados de hacernos 1400 kilometros en 2 días. Pero con la satisfaccion de que el guardián del barrio de Platanus Meguro, nombre del edificio donde nos alojamos, nos guardaba nuestras cosas.




Saludos!

miércoles 8 de agosto de 2007

De excursion al Museo Gibli

A cinco horas y media de levantarnos para coger el shinkansen para irnos a Hiroshima, y después a Osaka, os escribimos este post, ah! y con la lavadora en marcha. Nada demasiado sucio, pero sudados, un rato. Hoy, como casi todos los días, hemos vuelto a cumplir con el no parar. Por la mañana nos tocó dar un pequeño paseo por el barrio de Gotanda, al lado de donde estamos ahora durmiendo, y donde estuvimos en 2004 alojados. Estábamos como en casa, no había cambiado demasiado, el "love hotel" con forma de castillo seguía en su sitio y acabamos en una tienda de libros de segunda mano donde nos recuperamos del pelotazo de calor que nos dió el paseito.



Ya con más tranquilidad, volvimos a la estación de Meguro, donde habíamos quedado con Emilio y Leandro para comer. Esta vez tocó Okonomiyaki, una especialidad japonesa que literalmente quiere decir "cocina como quieras". Le llaman la pizza japonesa y es una especie de "tortilla de pasta". Suena raro, pero ya os pondremos alguna foto. Buenísimo y bien de precio.



Y ya por fin, nos dispusimos a pillar el tren hacia la casa museo del Estudio Ghibli, en un pueblo al lado de Tokio que se llama Mitaka. Saliendo a la izquierda desde la estación ya empieza la magia. Un paseo todo lleno de árboles te lleva caminito de allí, con sus pequeños postes indicándote la distancia que te falta. Todo entre jardines, llegas al sitio, y allí empieza una experiencia que sólo los que hayan disfrutado con la magia de las películas de este estudio, sabrán valorar. No tenemos fotos de dentro, pero casi que es mejor que sea así, porque aquello es para ir y verlo. Lleno de bocetos orginales, acetatos de las películas originales, al alcance de tu mano. Parecía que algún personaje de las películas iba a salir en cualquier momento a saludarte. Tiene un pequeño cine donde proyectan cortos inéditos. El que vimos nos dejó con la boca abierta, la historia de una pequeña araña de agua que se enamora .... Ver el corto rodeados de japoneses de 1 a 80 años fue algo inolvidable. ID A VERLO. Cuando estéis allí os daréis cuenta que todo el tiempo y dinero que hayáis invertido en llegar os merecerá la pena.



A la vuelta, pasamos por la estación de Harajuku, que nos venía de paso, dimos un paseo por allí y volvimos a casa, con el tiempo justo de ir a cenar y caer rendidos... no sin antes dejaros nuestro pequeño recuerdo para que podáis comentar. Hasta el sábado!




PD: que sabemos que lo necesitabais :P


martes 7 de agosto de 2007

Mas tranquilos, pero sin parar ni un minuto

Buenas! gracias por vuestras visitas y comentarios. Aunque parezca que nos habíamos dormido en los laureles ya que hemos tenido dos días sin actualizar, que parecen de relax, en absoluto. Nos hemos ido a las afueras de Tokio. Cuando nos referimos a las afueras, no hablamos de hacernos 15 o 20 km, no no, hablamos de hacer unos 250 aprox.

Ayer fuimos a Enoshima, una isla que está cerquita del núcleo de la ciudad, hay playas y unos miradores de ca-gar-se. Por supuesto, es todo, y digo TODO cuesta arriba. Para que os hagáis una idea por enmedio de laguitos con tortugas, escaleras, templos y demás, han instalado escaleras mecánicas!. Son de pago, y cuanto más arriba están más baratas son.



Hemos comido en una terraza, en la que, al loro..... tú le pides la comida a una señora encantadora ( podría ser vuestra abuela, os lo aseguro ) y ella te da un aparatito tipo "ipod" con una pantallita y todo. Te vas a tu mesa, y cuando el artefacto en cuestión empieza a pitar es que tienes tu comida lista en la barra. La leche. Aun así, no supera a la cena de sushi que nos zampamos el otro día. El sistema es lo mas alucinado que he visto nunca. Te sientas alrededor de una barra circular, y como si fuese un scalextric van pasando por delante de tí platitos individuales de sushi. Pues bien, cada plato es de un color diferente, y ese color es el que marca el precio. Cuando acabas de comer, viene otra señora encantadora con una pistola extraña que pasa por una lado de los platos y apunta el precio de cada uno y te da la cuenta en una tarjeta magnética. ¿Por qué? Por que los platos son magnéticos, llevan un código que le dice a la pistola de la señora cuánto vale cada uno. Después te da una tarjetita donde va grabado todo lo que debes y vas a caja a la salida donde la misma persona que te cobra, te prepara un heladito fresquito para que te vayas contento. Lo que invente esta gente no lo inventa nadie.

Por la tarde hemos ido a un barrio de gente joven de aquí de Tokio, se llama Shimokitazawa y es digno de perderse oiga! Aquí ya veías cositas un poquito más dispares, más pelo afro, más tiendas de ropa y musica y algo de yakuza tambien pero poquito y pacífico ;)
Después de todo esto la cena, y qué cena! Contratamos en un restaurante de carne a la parrilla un buffet libre de 26 tipos de carne durante 90 minutos. Y a comer se ha dicho, salimos de allí rodando......es más, cuando estábamos por la puerta los camareros nos hicieron la ola. Para mí que comimos hasta las croquetas congeladas de uno de sus perros. Pero bueno.....



Hoy, más tute. Salimos a primera hora de la mañana, 7:30, destino, Nikko. Para quien no lo sepa, lo cual demostrará su ignorancia, el parque de Nikko es patrimonio de la humanidad de la Unesco ( hasta esta tarde yo no lo sabia, pero ese es otro tema, he ido y lo he solucionado ), un parque absolutamente increíble rodeado de arbolitos perfectos y con unos templos alucinantes. Todo lo que se pueda decir de ese sitio es poco. Hay que verlo. Esos sitios están más limpios que las casas de vuestras madres por mucho que frieguen y barran. Para llegar hasta allí, que esto sí que está un poquito más lejos ( los 250 km que comentaba antes ) hemos cogido el tren bala (Shinkansen). Ahora sé lo que siente Fernando Alonso cuando le toca correr. Eso va lanzado, llegamos en 50 min. Y eso, por que ese tren bala es el lento. Hay otro más rápido.


Mañana vamos al museo Ghibli, que ya hace días que pillamos las entradas, y ya os contaremos cómo fue la experiencia.

Hasta mañana a todos!

domingo 5 de agosto de 2007

Qué país madre, qué país!

Estamos de vuelta. Ahora ya con el lector de tarjetas en el bolsillo y dispuestos a darle un poco de color al blog. Antes de que nadie empiece a echar en falta actualizaciones, avisamos que esta vez vamos a viajar bastante por el país, el martes saldremos hacia Hirosima, Osaka y después Nagoya, así que habrá grandes actualizaciones, pero un poco más separadas en el tiempo.





El día de hoy ha sido de los que vuelves a casa con la satisfacción del deber cumplido. Pronto pronto no nos hemos levantado, pero después de un "ice cafe late" (cafe con leche y hielo) servido por un señor en prácticas que funcionaba a cámara lenta, y acompañado de unos pastelitos suaves y recién hechos, nos hemos ido al barrio electrónico a terminar de hacer las compras necesarias e imprescindibles. Gran decepción: Libries y putiputis, agotados, y sin noticias de cuándo repondrán. Aún vamos a estar más días por aquí, pero de momento, nada. Poco a poco han ido cerrando la calle principal y la gente ha ido tomando el espacio en lugar de los coches, una pequeña invasión en toda regla de personajes de lo más variopinto, desde un iluminado de 100 kilos en pijama de pikachu, hasta una famosa estrella del posado que regalaba sus más falsas sonrisas a una nube de fotógrafos que babeaban cual manga erótico. 360 grados de locura, literal.



Esta vez, Akihabara ha tenido menos secretos gracias a un nuevo amiguete de Valencia, Leandro, que nos ha enseñado el "Akihabara profundo", una serie de calles y tiendas un poco más underground de lo habitual.




Claro, con tanto entretenimiento, la visita al parque de Harayuku se ha hecho un poco corta, justo a tiempo de rematar la obligada visita turísitaca al Japón más estrambótico, antes de iniciar nuestro periplo campestre. Mañana toca playatemplos y un barrio estudiantil de lo más animado para la tarde noche.




Por cierto, esta noche hemos cenado MUCHO sushi en un restaurante giratorio con mecánica un poco complicada y original. Fabuloso y buenísimo, y más barato que los pseudo orientales de España con buffet libre y sushi "de broma". Mañana más. Ahora a aguantar los 42 grados a la sombra y la sensación de ir perdiendo gota a gota varios kilos de esencia personal. Todo un derroche. Abrazos!



PD: Pulsad sobre las fotos para verlas en grande.

sábado 4 de agosto de 2007

Con retraso y problemas, pero ya funciona esto

Al fin, ya está creado el blog! Hemos sufrido rerasos por culpa de un karaoke. Muchos estarán decepcionados porque en esta primera entrada no va a haber fotos. Lo sentimos mucho, pero es que no tenemos lector de tarjetas de memoria y no hay forma de pasar las fotos al ordenador. Mañana iremos a Akihabara y solucionaremos este aspecto. La llegada a Tokio no nos ha pillado por sorpresa, sabíamos lo que nos iba a suceder en el metro y cómo iba a actuar la gente de aqui, pero, una cosa es saberlo y otra es verlo.






Aqui no hace calor, es el maldito infierno!!!! Vengo con una semana de entrenamiento en Valencia, con su calor y su humedad....... pues ostias! Aquí hace el doble de humedad, salir a la calle es un suplicio, pero en cualquier centro comercial, por pequeño que sea, el aire acondicionado es BRUTAL!

Después de todo este rollo, tengo que decir que el día que llegamos no hicimos nada, descargamos, cenamos y a dormir. El jet lag y el cansancio eran bastante poderosos, la cosa empezaba al dia siguiente.



Por la mañana decidimos ir a buscar unos Libries, un libro electronico para poder leer lo que te de la gana en él. Cómo no, fuimos al Sony Cener Museum puesto que el aparato es de Sony. Pues bien, ya no se fabrica. El motivo es que no tienen drivers para Windows Vista......en fin.....
Hemos estado echando un ojo por alli y todo los cacharros que tienen ahora están enfocados a la alta definición. Televisores, cámaras, PS3, BlueRay.... Si creéis que habéis visto cosas en HD, esto es otro mundo. Ver un BlueRay en una pantalla de 65 pulgadas cambia el punto de vista.



Como aquí fracasamos, nos fuimos a Akihabara. Ya os lo adelanto, tambien fracasamos, pero es que en este país parece que ese aparato no se vende ni de coña.
Hemos visto millones de niños con gorras de Pikachu, aquí Pokemon sigue a la orden del dia, hemos visitado miles de sitios con mangas, juegos, y figuritas. Cuando haya fotos ya lo veréis.




Sorprendente fue mirar al cielo secándonos el sudor y ver a un hombre colgado por un arnés mientras limpiaba un edificio, lo que era la leche era verlo balancearse de un lado a otro mientras limpiaba. Increíble.

Así pasó el dia hasta que por la noche quedamos con unos amiguetes de Emilio para cenar......y dónde acabamos???? En el karaoke!!!! Ay amigos, que distinto es el karaoke de aquí. Tus páginas amarillas de canciones europeas y un mando para hacer una lista de reproducción. Qué puedes cantar? Casi todo lo que hay en este mundo. Enrique Iglesias, MotorHead, Paulina Rubio, Metallica, Naruto, Katori Shingo, etc..... Alucinante.....



El día de hoy lo hemos dedicado a estar con Masa (amiguete japonés) el cual nos ha venido de perlas para organizar una serie de viajes para la semana que viene, como por ejemplo: Hiroshima, Osaka, Nagoya..... Menos mal que lo teníamos a él para hablar con la gente de las agencias de viajes.


Mañana compramos el lector de tarjetas e ilustramos esto como Dios manda.

Un saludo a todos.